Problemas Digestivos

Problemas Digestivos
El proceso digestivo, es la base de la salud y puede también serlo de la enfermedad.
Cuando la digestión es normal se elabora sangre pura y el cuerpo se nutre adecuadamente. Cuando hay indigestión la sangre se impurifica, al punto de alterar la vida de las células que de él se nutren.


Los problemas digestivos se dan como consecuencia de ingerir alimentos artificiales, pesados, de difícil digestión y malsanos, de no ensalivarlos y no masticarlos debidamente, de tragarlos deprisa y de mantener un estado de permanente fiebre interna, donde se fuerza el trabajo del estómago, se irrita y se congestiona.

Si comemos por ejemplo una manzana, la masticamos completamente y la deglutimos con calma, se digerirá sin .esfuerzo en un tiempo normal de una a dos horas. En cambio si nos atosigamos con carnes, huevos, grasas, frituras, pasteles y otros alimentos pesados, la digestión tardará cuatro, cinco, seis, y hasta ocho horas o más.
El mayor trabajo que el estómago realiza en este último caso se transforma en calor, como bien lo establece la ley física: «a mayor trabajo mayor calor».
La digestión es una fermentación que sólo puede ser sana a 37 grados C. La fiebre gastrointestinal y la mala combinacion de los alimentos provoca putrefacciones que producen ácidos malsanos en el estómago y que en definitiva, son los causantes de los más graves problemas digestivos.
Otro factor que corrientemente acidifica y agría el estómago es el azúcar refinado de fábrica y todo alimento o bebida que lo contenga.
Es conveniente también comer con moderación, comer demasiado puede ser la causa raíz de cualquier cantidad de enfermedades desde la indigestión gástrica, obesidad, enfermedades del corazón, etc. Entre menos activa sea la persona, menos alimento requiere. Comer demasiado no solo coloca carga indebida sobre los órganos digestivos, si no que debilita todo el sistema corporal haciéndolo más propenso a las enfermedades.
Otro factor importante en la digestión es el control nervioso. Cuando el sistema nervioso se altera por apuros, emociones, preocupaciones, irritaciones, se pierde el control, y órganos como el aparato digestivo no pueden cumplir sus funciones normales. Ésta es la principal causa de la atonia intestinal y el estreñimiento. El trabajo mental durante las comidas distrae la energia nerviosa y altera la digestión. Las preocupaciones y los trabajos hay que dejarlos para después de haber hecho la digestión.
Lo que comienza como un simple rechazo del alimento por un estómago irritado y afiebrado (náuseas, vómitos) puede seguir con sensación de acidez, con producción de gases (eructos, mal aliento), con dolores de intensidad variable (cólicos o retorcijones), con digestión laboriosa e imperfecta (dispepsia), y aun llegar a un estado inflamatorio generalizado (gastritis) que cause hemorragia y deje una herida o úlcera
Todas las dolencias digestivas desaparecen en tiempo prudencial y proporcional al que el estómago tardó en enfermarse, cambiando la alimentación artificial, pesada, de difícil digestión, malsana, de exceso de carnes, grasas, condimentos, aliños, etc., por una alimentación natural, liviana, de fácil digestión, sana y refrescante de frutas, verduras, cereales y semillas de árboles.
En muchos casos de enfermedad, el mejor remedio para el paciente es un corto ayuno, que omita una o dos comidas, para que descansen los órganos rendidos por el trabajo de la digestión. Una dieta de frutas o un régimen sencillo y moderado puede dar maravillosos resultados en el restablecimiento funcional del organismo.
Los cataplasmas de barro sobre el vientre también resultan convenientes para descongestionar el aparato digestivo y favorecer, por lo tanto, una buena digestión.
La alimentación natural, la buena digestión y la eliminación oportuna de las impurezas, constituye la base de la salud.

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